La Navidad de Belén

>> miércoles, 24 de diciembre de 2008

Antes que nada la aclaración de derechos de autora: esto lo envió una amiga mía por correo (la del título) y lo posteo aqui (pobre, ella no tiene blog...) y ahora para compartirlo con ustedes. Disfruten (el texto y las fiestas...) (los paréntesis, usados en exceso, son muy cargosos) (no?):

Pienso y pienso, y no logro acordarme de quién fue el hijo de una gran puta que me dijo que Papá Noel no existe, porque en mi memoria es el primer gran desencanto, y desde ahí no he parado…

Es que cuando una va creciendo, va dejando de creer en cosas, y en un punto no cree casi en nada. Así, un día me encontré en una especie de “crisis mística”, o algo así, y me asusté bastante.

Pero después me di cuenta de que la gente no deja de creer en todo, simplemente empieza a creer en cosas diferentes. Así que empecé a enumerar las cosas en las que creía, y me sorprendió bastante que, aunque no haya muchas deidades en mi lista, no era tan corta como me temía.

Me di cuenta de que creo en la gente, y en su capacidad de hacer cosas maravillosas con pocos recursos. Creo que a las personas sólo les bastan las ganas de hacer felices a los demás para lograrlo. Creo que la gente es capaz de cambiar para mejor cuando lo hacen por ellos mismos.

Creo en las pequeñas cosas que determinan la propia felicidad, y que cada uno es capaz de encontrarlas y de aferrarse a ellas con uñas y dientes.

Todos creemos en algo, porque si no dejaría de tener sentido soñar.

Todos los enfermos creen que se van a curar, y hasta los más renegados se rezan una oración cuando les ajusta el zapato. Y cuando alguien que parecía condenado por una enfermedad horrible se cura, aunque sea por obra de la medicina, casi sin meditarlo decimos que “es un milagro” (no puedo evitar las comillas, lo siento, son citas), y no le buscamos explicación científica.

Desafortunadamente se cree menos en Papá Noel, pero siempre se conserva la esperanza de que la Navidad nos traiga un milagrito a escala humana o un regalo que venga del corazón de la persona menos pensada.

Cuando estamos mal, necesitamos que alguien, además de nosotros mismos, crea que es posible estar mejor, y necesitamos desesperadamente que nos aliente, que nos demuestre que no somos los únicos con ese problema, y que nos repita tantas veces como sea necesario que eso que tanto anhelamos es posible, que pronto vamos a lograr lo que queremos. A veces necesitamos incluso que nos convenzan, porque hemos dejado de creer en nosotros mismos.

Todos creemos en el amor, que es un sentimiento cuya descripción varía según quién intente explicarlo, y nunca cuestionamos que algo tan etéreo pueda existir, y lo esperamos ansiosamente por años sin dejar de creer en él. Y aún con el corazón en pedazos, no vemos la hora de volver a enamorarnos…

Sigo sin acordarme de quién mató a mi Papá Noel, pero a esa mala persona, jodida y destructora de sueños, le deseo la peor navidad que nadie haya pasado jamás.

Al resto de la humanidad (y especialmente a quien lee estas líneas), le deseo sueños, muchos sueños, y la capacidad de creer que van a hacerse realidad. Les deseo además que crean en ustedes mismos, y que cuando todo parezca hundirse, crean en mí, y me llamen, porque voy a estar ahí para decirles que todo es posible. Les deseo que se enamoren, aunque sea por un tiempo, y que nunca piensen siquiera que el peligro de que les rompan el corazón es excusa para dejar de sentir. En fin, estas líneas tienen el propósito de desearles a todos una muy

FELIZ NAVIDAD

Llena de pequeños milagritos a escala humana…

6 votos a favor:

TILDITA 24 de diciembre de 2008, 14:04  

Yo tampoco recuerdo quien fué la mala persona...pero seguro que solo por eso, lo persiguieron años de desgracias!Jajajaa.

Seamos Papá Noel por un rato...Creamos, soñemos,no nos enrollemos con pavadas y regalemos buena onda!
Felicidades!

Etienne 25 de diciembre de 2008, 17:00  

Tildita: es lo mejor que tenemos en esta vida, los sueños, las ilusiones, los deseos, los regalos, la buena onda, los sentimientos sencillos y humanos. Todo eso nos facilita seguir adelante!
Felicidades!!!!!!!

Ana 26 de diciembre de 2008, 12:49  

Yo recuerdo perfectamente quién me lo contó. Y ahora que me hiciste recordar y tener una bronca bárbara, me voy ya mismo a buscarla para agarrarla de los pelos!

Etienne 26 de diciembre de 2008, 19:02  

Ana: recordá que estamos en época de fiestas y festejos y debe primar el amor y el perdón...
No! A la hoguera con esa persona!
Felicidades!

CabezaDeNispero 28 de diciembre de 2008, 3:25  

Primera visita a tu Blog...


Que bonito...
A mi nadie me dijo que papa noel no existia. Lo descubri sola porque vi por una ventana a uno de mis tios mientras se disfrazaba. Me acuerdo que nunca lo dije, nunca dije que ya no sabia porque yo era la mayor y todos los demas eran los chikitos. Y ahora que lo pienso, porque nunca me detuve a pensarlo, desde entonces fue la responsable de mantener todo ese mundo de sueños y fantasias, que al dia de hoy (y mira que pasaron una pila de años) sigo fabricando para mis hermanos y primos. Que loco.


Besos, milagros y feliz año nuevo!

Etienne 28 de diciembre de 2008, 11:52  

Níspero: te felicito por todas esas cosas, por ser el motor de muchas ilusiones y felicidades, por no haber dicho nunca nada, por visitar mi blog....
Felicidades!

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