Aventuras de fin de semana largo

>> lunes, 23 de abril de 2012

1- El café tomaba temperatura de a poco sobre la cocina a leña; el olor exquisito a pan casero se esparcía incluso hasta la planta alta donde dormían los demás. La casa ubicada en la esquina frente a la terminal de ómnibus despertaba de a poco de su letargo, unos armando sus bolsos, otros preparando el mate.

2- Por la ventana entraba un viento frío que venía del lago que helaba la cocina de la cabaña; ya se sentía en todo su esplendor el otoño cordillerano, en las mañanas frías de cielos despejados y árboles amarillentos. Ella lo miró, la espalda contra el edredón y los ojos cerrados. Se levantó lentamente, tratando de no hacer ruido, buscó sus cosas y sin despedirse, salió en dirección al cerro.

3- Ni bien ella entró en el salón, lo vio conversando con sus compañeros, enérgico y bien plantado, con ese aura de seguridad masculina que la dejaba muda. Buscó entremezclarse entre los corredores que animadamente comentaban la carrera, pero no hubo nada que hacer, él ya la había visto y caminaba en cámara lenta hacia ella. Se le paralizó el corazón, se le llenó el corazón de vergüenza y su rostro se puso rojo al instante.


20 votos a favor:

Humberto Dib 24 de abril de 2012, 0:41  

Cada momento me pareció bien logrado, pero hace 10 minutos que intento encontrar la conexión. Mi mente trató de unir el calor del fuego que calentaba el café con el calor de las mejillas avergonzadas de ella, pero siento que estoy pifiando.
Son las 00.40, ¿será por eso o estaré perdiendo capacidad de abstracción? Es retórico, no importa.
Te dejo un abrazo.
HD

Juan Ojeda 24 de abril de 2012, 7:45  

De todas las aventuras lo que más me ha hecho correr adrenalina por los poros es la tercera. En la primera me resultó conmovedora esa descripción del olor a pan que me hizo acordar de mi infancia y la segunda de las aventuras me trajo al presente; el hermoso e inclemente otoño cordillerano.

Carajo que hace frío Intendente, le mando un fuerte abrazo que le voy a poner otro leño al hogar.

AGUSTIN 24 de abril de 2012, 8:17  

y a mí, me dio en el centro, eso de "Ella lo miró ... los ojos cerrados".
Sentí el frío en una cabaña de guardaparques en los siete lagos donde supe dormir una noche.

laura 24 de abril de 2012, 11:01  

esa niña, parece, ya es fuente de inspiración. Y me encantan ambas cosas, que sea chancleta y que usted escriba cortos como estos

besos, muchos.

El Gaucho Santillán 24 de abril de 2012, 11:31  

El tercer texto es el mas fuerte.


Està bueno.


Un abrazo.

GABU 24 de abril de 2012, 19:47  

"...se le llenó el corazón de vergüenza...

Pavada de pudor le arremetió ante esa mirada que practicamente la dejó desnuda... ;)

BESITOS INTRÉPIDOS ;-)

Lola 24 de abril de 2012, 22:03  

el aroma, el fresco, la vergüenza, qué marcado lo que transmite cada relato!
Y qué curioso que lo que a uno más le atraería para seguir leyendo es lo opuesto a lo que elegiría estar viviendo... al menos yo, para vivirla elijo la primera, en cambio para seguir leyendo, la tercera (igual seguiría leyendo los tres, no se me preocupe!!!)

Besos!

Esilleviana 25 de abril de 2012, 11:45  

Ambos se enamoraron a partir de aquel fin de semana que disfrutaron juntos. Eran compañeros de trabajo y tuvieron que aprender a disimular y poco a poco, a transmitir a los compañeros su relación?? es una interpretación infantil y deseable jajaja.

un abrazo
Ps:qué tal todo? vuestro bebé ya nació?

Dany 25 de abril de 2012, 21:16  

La 2 es interesante y misteriosa. Además si te vas a quedar solo.....mejor que sea con esas vistas...

Abrazo Lord!

Eugenia.- 26 de abril de 2012, 9:51  

El café frío es mas copado =P

Etienne 26 de abril de 2012, 10:36  

Humberto, quizás no haya conexión entre los hechos aunque podría haberla en el escenario o seguro en los personajes que no son uno sino un grupo. Quizás lo suyo sea demasiada abstracción.
Abrazos!!

Juan, todas las aventuras tienen unos golpes bajos ocultos, una cosa ignominiosa que oscila entre la fantasía y los sueños, entre la realidad y el pasado...
Vos nos estás enviando el frío que nace de las entrañas de la cordillera, pasa por el Nahuel y toma la ruta hacia acá.
Abrazos!!

Agustín, no quise estremecer recuerdos de esa forma, no era mi intención. Pero si se logra, algo está vivo en tu interior!
A que es la cabaña del lago Espejo?
Abrazos!!

Laura, de a poco me va cayendo la ficha y cada vez estoy más asustado...
Cortos de estos escribo todos los días en mi cabeza, el problema es que nunca tengo un anotador a mano!
Besos!!

Gaucho, pareciera el más logrado en cuanto a acción, aunque los otros son más "psicológicos"...
Gracias por sus palabras!
Abrazos!!

Etienne 26 de abril de 2012, 10:57  

Sarah, gracias!!
Bienvenida a la Ciudad!!
Besos!

GABU, el mayor de los problemas es que ella quisiera que la desnuden y no solamente con los ojos, no sé si soy explícitamente claro...
Es tímida mi amigocha!!
Besos!!

Lola, no deja de ser un texto que para vos es ficción (es ajeno a tu vida actual) y te podés insertar en el relato por identificación. Entre nosotros, hay mucho de realidad y solo un poquito de ficción!
Besos!!

Esil, a decir verdad hay varios protagonistas, las parejas no son las mismas y coinciden en el escenario nada más, no son las tres historias continuadas sino más bien contemporáneas!
La bebé está bien, por suerte está siendo un embarazo muy disfrutable!
Gracias por tu preocupación y deseos!
Besos!!

Dany, no sería deseable el final de quedarse solo, sobre todo en esos paisajes!!
Abrazos para usted cuervo!!

Eugenia, volviste!!!
Aqui entre nos, no tomo café (ni frío ni caliente) porque me pone, como decirlo, eruptivo...
En fin, celebro tu regreso!!
Besos!!

Mista Vilteka 27 de abril de 2012, 10:32  

Uy es que entiendo ese temor. Un poco se arma una bola de saliva en la garganta y uno se vuelve un pin tontín y cuesta articular un movimiento que sea natural o, bueno, que dé esa impresión de naturalidad que tanto uno quisiera. Pero nos dejaste sin saber cuáles eran las intenciones de él. Ah yo quisiera imaginarme que él había notado un poco el rojizo y buscaba calmarla un poco, quizás averiguar sobre ella en un silencio de abismo. Seguro que ella lo habría disfrutado mucho.

¡Un abrazote mi parcero Etienne!

F.

eMiLiA 29 de abril de 2012, 18:55  

En el fragor de la lectura apuré demasiado mis ojos e interrelacioné las tres historias. Dije "hmm, una infidelidad" Me obligué a releer y separé cada relato. Preciosos cada cual con su individualidad.

Abrazo!

Yoni Bigud 2 de mayo de 2012, 15:06  

Tres lindas pinturas le salieron. A mí me gustó la tercera porque es algo abrupta, y tiene como una cuota de drama inacabado.

Un saludo.

Etienne 2 de mayo de 2012, 23:15  

Felipe, quizás las intenciones o lo que realmente sucedió no sea lo importante, sino hallar en esas tres mini aventuras un color, un poder, un sabor que nos impacte de lleno, que nos revolucione la memoria y nos sabotee la felicidad aunque más no sea para darnos cuenta que estamos vivos!
Abrazos compinche F.!

Emilia, no aclaré que eran distintos episodios porque son uno en la totalidad de lo que no se dice. Se pueden leer así de corrido aunque no sean cronológicos...
Besos fieles!!

Zeith, podés no entender y seguir estando mal! Pero no había nada que entender, asi que estás bien!
Besos!!

Sir Yoni, supongo que la tercera posee más datos, más protagonistas palpables y más acción. Tal vez por eso u otras cosas, se parezca ese solo a un relato individual...
Abrazos!!
Y bien ahi, atento! Queda disculpado.

budin 4 de mayo de 2012, 11:24  

Necesitamos irnos a más lugares así.

Una lástima que haya tan pocos fines de semana largos.

:*

Publicar un comentario

Mesa de entrada: aqui se recepcionan las consultas, quejas, solicitudes y reclamos. Le daremos un número de legajo y... paciencia! Es municipal, vió?

¿Qué desean leer en la Ciudad?

Postales de la ciudad

Postales de la ciudad
Inmigrantes - Fundacion

Pagaron impuestos

  © Blogger template Webnolia by Ourblogtemplates.com 2009

Back to TOP