Cierre definitivo

>> sábado, 10 de diciembre de 2011

Cerrar la ventana al mundo para evitar que su basura contamine esta vida, que desde el inicio ya viene mal parida y quedar bien resguardado al abrigo del calor hogareño, de sus comodidades, de sus cotidianas galas.

Cerrar los ojos al recuerdo que paraliza tus músculos y comprime el latir de tu corazón ahogado en su esfuerzo de mantenerte respirando.

Cerrar la boca al impulso de hilvanar una retahíla agresiva de frases hirientes, agresivas, acerca de nuestra opinión sobre lo que sea cuando lo imposible sucede, cuando lo esperado se hace esperar demasiado.

19 votos a favor:

Juan Ojeda 10 de diciembre de 2011, 21:06  

Me ha maravillado la lucidez de estos párrafos; abrigarse al calor de lo propio que hace más llevadera la complicación inevitable. Entender que el pasado es un pretérito y no usar las palabras como cuchillos errados, (de filo bizco) casi siempre destinados a nosotros mismos puestos en el rostro de quienes más amamos.

Un enorme abrazo Intendente, este entrada y la anterior ("Obstáculos") mucho han ayudado a mi espíritu.

Etienne 11 de diciembre de 2011, 14:53  

Juan, la reflexión es incluso más lúcida, más clara. A veces, es preferible un "impasse", una entrada a boxes para recambiar y reevaluar antes que salir a maltratar al exterior.
Espero que tu espíritu recomience la semana fortalecido!!
Abrazos!!

Joaquín, o como dice el dicho, no se cierra una puerta sin que se abra una ventana!
Abrazos!!

budin 12 de diciembre de 2011, 11:27  

Un cerrar 'virtual'. Lo aprehendido allí está. Siempre. Como el sol.

:)

mjromero 12 de diciembre de 2011, 16:00  

A veces es fuerte el contraste entre el mundo de dentro y el de afuera.
Un abrazo.

GABU 12 de diciembre de 2011, 18:26  

"Cerrar la boca al impulso de hilvanar una retahíla agresiva de frases hirientes, agresivas..."

Y cuando llegué hasta esas palabras se me humedecieron los ojitos,y sentí,mientras las gotas rodaban por mis mejilas,la imperiosa necesidad de bajar ciertas persianas que tengo!!!!

P.D.:Claro que,como todo en esta vida,nada es 'gratis' y cerrar definitivamente ,también tiene sus punitorios... :(

BESOS ATASCADOS :/

Etienne 12 de diciembre de 2011, 23:56  

Budin, es un cerrar para que no se escape el contenido, para preservarlo de una contaminación, para que se mantenga útil.
Estará ahí para cuando se necesite.
Besos!!

MJR, yo diría que casi siempre lo es, porque incluso en el contacto con el mundo exterior, el interior "actúa" un poquito la mayoría de las veces...
Besos!!

GABU, cerrar definitivo no me refería a poner el candado y clausurar, sino a preservar lo que se tiene, a cuidarSE el interior.
Más que punitorios, si cerrás la llave te vas a lamentar todo el resto de tu vida!
Besos con impulso!!

Lola 12 de diciembre de 2011, 23:58  

No nos hagas estas cosas con el título, que pensé que abandonaba el sillón presidencial! (encima en esa fecha!)
Por lo demás: lo primero lo practico mucho, tal vez demasiado. Lo segundo no creo, a lo mejor debería intentarlo más. En cuanto al tercer punto, lo intento.
Como siempre, pero especialmente esta vez, cuánta verdad en tan pocas palabras.
Al margen, espero que sea un reflexión aislada y no otro ejercicios de estos que nos suele imponer la vida; pareciera que aumentando el ritmo constantemente.

Besos!

Etienne 13 de diciembre de 2011, 12:42  

Lola, no me quiero ni imaginar ese momento, pero no creo que haya mucho aviso, simplemente me desvaneceré o algo así...
Es una reflexión aislada pero bien se podría aplicar a la presión de la vida diaria.
Besos!!

eMiLiA 13 de diciembre de 2011, 16:05  

"... lo esperado se hace esperar demasiado."
Leo dos veces el texto y cuando llega esa frase me quema los ojos.
¿Existen los cierres definitivos?

Abrazo!

AGUSTIN 13 de diciembre de 2011, 18:30  

No se le estará ocurriendo cerrar el blós, no?
Le aviso que es difícil dejar de escribir, y dejar de compartir.
Por las dudas, búsqueme en el facebook (estoy como Agustin Riveri), porque no quiero perderlo de vista.

Etienne 14 de diciembre de 2011, 14:13  

Emilia, es saludable desde un punto de vista de autoprotección saber cuándo cerrar definitivamente algo y cortar la espera. Te quema porque has esperado algo más tiempo de lo aconsejable!
Besos!!

Agustín, en breve lo estaré contactando a través de la susodicha red social, para hacer allí los mismos descalabros que perpetramos aquí en la Ciudad!
Lo del cierre era metafórico, no está en mis planes cortoplacistas cerrar el despacho!
Abrazos!!

Dany 14 de diciembre de 2011, 19:34  

Mire.....yo le puedo asegurar que preservarse demasiado tiene sus complicaciones...mireme a mi como quedé. Abrazo !!

Humberto Dib 15 de diciembre de 2011, 11:35  

Un cierre a tiempo me parece necesario, un cierre definitivo ya es algo más drástico. No sé si existen cierres definitivos, espero que no.
Un abrazo.
HD

Lila Biscia 15 de diciembre de 2011, 13:10  

a veces no queda otra que cerrar para encontrarse.
yo en lo personal, no creo en lo definitivo, pero me parece que cada vez que se produce el cierre, la apertura sin dudas será diferente.

me encanto este texto.

besos

L.

MAGAH 16 de diciembre de 2011, 10:32  

Impecable Intendente, una exquicita trama de palabras.
De fuerte contenido, algo asi como un ser en combustiòn. Sigo teniendo la certeza que nada queda sin salir, como sea y cuando sea. Uno no puede vivir cerrado.

Etienne 17 de diciembre de 2011, 0:38  

Dany, lo que yo deduzco al verlo a usted es que los demás lo extrañaban horrores y lo empezaron a desvestir a ver si lo encontraban...
Cerrar como defensa está bueno, cerrar por método no tanto!
Abrazos!!

Humberto, uno intenta cerrarse a las cosas nefastas, a lo negativo, lo malintencionado. No creo que sea posible algo definitivo en términos absolutos, nos quedaríamos sin oxígeno!
Abrazos!!

Lila, me gustó la nueva perspectiva que le das, renacer con la apertura después del cierre, ser otro mejor (o menos peor) que antes! Me llenó de optimismo!
Besos!!

Magah, todos somos seres en combustión, algunos se extinguen rápidamente viviendo intenso y otros ardemos lento, despacio. Y cuando sopla el viento, salen estas palabras!
Besos muchos!!

laura 20 de diciembre de 2011, 12:49  

no, no seamos tan extremistas Intendente, que se puede abrir la ventana tomando precauciones, revolver los recuerdos y a fuerza de hacerlo, aprender a sobrellevarlos y lo último...moderar la agresion cambiandola por la verdad que sentimos sin lastimar, o sea decir lo que uno piensa usando la diplomacia

beso

Etienne 22 de diciembre de 2011, 13:55  

Laura, más allá de los recaudos que uno pueda tomar (extremistas o no) es raro que no queden rastro o secuelas...
En cuanto a los recuerdos, para mi se hacen más dulces a medida que pasan los años, por lo que eso no me preocupa!!
Besos!!

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