Bitácora escrita bajo los efectos de ciertas bebidas energizantes (capítulo 1)

>> jueves, 9 de enero de 2014

Bitácora de vuelo número 1214-LV$
 En las primeras horas de este día, no ha ocurrido nada digno de suscribir, salvo que en algún lugar de la tierra, que no es acá, llovió. Lo único que se pudo percibir es un miserable olor a humedad, a ozono (es el típico olor a tierra mojada) y nada más. Mi casa a la mañana es un paraíso, ropa acolchando el piso y protegiendo las paredes de mis arranques pictóricos (estoy en el período abstracto, luego vendría el cubismo y hasta ahí llego, pues el realismo nunca me salió). El mate siempre está preparado, es cuestión de servirse. El balcón es la sucursal del paraíso al aire libre aunque tiene un pequeño problema: te parás ahí y te ven desde Bariloche! Hasta hace un par de horas estuve de vacaciones, es decir, me dediqué con gusto a los "labores" de la casa, regué las plantas, lavé y sequé los platos, entre otras cosas consideradas trabajo digno de una jubilación. Estoy colgado de una percha, hace tres días fuimos a la pileta y tomé un poco de sol (lo juro, fue solo un poco) pero no hay caso, el hijo de mil detecta las pieles de porcelana como la mía y se empeña en ponerlas como trasero de mono tití después de una golpiza propinada por una yunta de patovicas violentos! Pero no se confundan, no me estoy quejando. De hecho, haciendo caso de las enseñanzas del viejo filósofo Quique Orlandus, no me puse el protector factor de protección 514 y limité mis baños lo menos posible, compactando mi universo a la escueta sombra de un árbol que sigue la dieta de "Cuestión de Peso" (y que le dio resultado!) pero el sol del medio día (que es en realidad el de las once) no se plegó al paro de los recolectores de fruta y nos dio ídem! Todavía me duele la espalda de trasladar muebles! Por qué existe el algarrobo? todo debería ser de telgopor pintado... Estoy pensando tomarme dos meses de vacaciones en las termas de Copa-hue (la copa espero que me la den llena...) Las contracturas, como todo el mundillo mal pensado habrá especulado, ya me las curaron... De hecho, tengo algunas nuevas! Ahora estoy en el centro de la ciudad, que dicho sea de paso, me vuelve un poco loco. Calles de pueblo, llenas de gente de pueblo que se cree de ciudad y llenas de coches con chóferes de pueblo y bocinas de ciudad! En fin, debe ser el hambre que me hace pensar estas cosas.
 Nota mental: comer antes de escribir las bitácoras.
Saludos!!

5 votos a favor:

Zeithgeist 10 de enero de 2014, 16:42  

el hambre y la deshidratación son las drogas alucinogenas del pobre, creeme... Yo te entiendo tanto...

Etienne 12 de enero de 2014, 10:40  

Zeith, pasa que cuando se combinan con otros elementos igual de perniciosos, el resultado es muy triste y decadente, tanto que al final acabás abriendo un blog!

Shang Yue 13 de enero de 2014, 7:03  

en mi lugar de la tierra llueve, ciudad atestada de hambrientos que sin palabras también se contentan

Etienne 13 de enero de 2014, 18:14  

Shang, no sé como lo logran, tal vez pensando que no existe algo mejor, tal vez pensando que mañana comerán...
Besos!

Esilleviana 15 de enero de 2014, 16:07  

Estas palabras podrían estar causadas por el exceso de sol que tomaste algún día pasado... podría ser. Pero está claro que siempre sienta muy bien leer tus opiniones, dictamenes, criterios y sensaciones...

un abrazo :))

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