Soñando el sueño soñado

>> jueves, 21 de enero de 2016

En el final oscuro y silencioso de un día extremadamente ocupado, recosté mi exhausto cuerpo en relativa posición horizontal como premio por la actividad realizada y cerré los ojos queriendo potenciar el estado de inerte relajación que mis extremidades ya sentían.
Y me dormí.
Y así soñé que tenía alas, que podía moverme con eterna libertad en un espacio sin fronteras; allí había miles de seres que no se diferenciaban unos de los otros sino por sonidos muy agradables.
Soñé una cúpula grandiosa que protegía todo el entorno y puertas que se abrían dejando entrar una nueva brisa; en el centro una fuente surtía incansable a quien quisiera servirse un potaje de efecto desconocido.
Allí a la sombra de un muro me reconocí con los ojos cerrados, soñando.
Y pude ver en mi sueño, lo que soñaba.
El personaje soñado soñaba que los sueños de todos se cumplían, sin excepción. Aunque inmediatamente soñó que se despertaba, al tiempo que abría los ojos y me miraba fijo.

De golpe, sentí que me tomaban del hombro y que me llamaban a cenar.

1 votos a favor:

Etienne 13 de marzo de 2016, 23:44  

Es siempre lo mismo, el mismo sueño y la misma nada.
El temor de todos, por nadie reconocido.

Publicar un comentario en la entrada

Mesa de entrada: aqui se recepcionan las consultas, quejas, solicitudes y reclamos. Le daremos un número de legajo y... paciencia! Es municipal, vió?

¿Qué desean leer en la Ciudad?

Postales de la ciudad

Postales de la ciudad
Inmigrantes - Fundacion

Pagaron impuestos

  © Blogger template Webnolia by Ourblogtemplates.com 2009

Back to TOP