jueves, 30 de abril de 2026

Penumbra

Encontré que dentro de cada hombre, de cada amigo, de cada uno de nosotros hay una profunda e indómita soledad, una oscura pulsión maligna que maneja nuestras ansias, 
Encontré en ese fondo del alma una negrura intimidante, un espacio sin fin, con un aire helado y una atmósfera que propician el acelerar del corazón.
Alcancé a vislumbrar por entre esa penumbra endiablada aquellos miedos inconfesables guardados bajo mil llaves incorruptibles, demonios que acusan, ángeles que cuidan.
Encontré que dentro de cada individuo hay un amontonamiento sin discreción de palabras perdidas, de sentimientos encontrados y perdidos, de coraje sin sentido que aprovechan con dudosa intención las sombras de los sueños para asomar a la vida real y personificar con delirio y sin razón aquello que se lee en la mirada perdida de los perdidos espíritus que pululan tras las ventanas de las casas que orillan el sendero tortuoso de la vida.
Y entonces me hallé encontrando en mí mismo esa oscuridad, esos miedos aterradores, esos fantasmas dominadores, esos ángeles y demonios [?] que desde el interior tienen el timón de nuestros sueños.
No me gustó nada de lo que vi.

12 comentarios:

  1. Amigo Etienne, la soledad es una fiel compañera. No acompaña incluso en los momentos de buen humor.
    Salud,

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    1. Estimado Francesc, a pesar de los abundantes adjetivos que le dispensé, debo reconocer que aprecio la companía de la soledad, me llevo bastante bien con ella. Pasa que también reconozco que ser un sujeto social tiene sus ventajas, es decir, ¿acaso el ser humano no es un ser social?
      Abrazo!

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  2. Cambiar esa situación que describes, amigo Etienne, está al alcance de la mano...
    Es simple! Si bien puede que no te resulte fácil...
    Llamar a una puerta es sencillo, toc toc... Llamar a ciertas puertas puede no resultar fácil...
    Pero en realidad todo está en ti!
    Abrazo.

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    1. Oh amigo Ernesto, estoy de acuerdo con lo que postula, lo que trato de hacer es una advertencia, tal vez un llamado de atención. La semilla está ahí, es muy sencillo tropezar, quedarse adentro. Y como decís, la solución siempre está en cada uno de nosotros.
      Abrazo!

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  3. A veces pasa, y creo que hay que aprender a ver nuestra propia luz, esa que todos tenemos y que parece que el mundo que nos rodea se empeña en hacer que la olvidemos y miremos para el lado equivocado de nosotros.
    Me encantó tu texto, muchas veces he sentido esto que nos contás.
    Un beso grande.

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    1. Querida Luna, es difícil mantener encendida la luz propia cuando el mundo se empeña en opacarte, se requiere mucha fuerza de voluntad o bueno, la posibilidad de mudarse a otra ciudad, jajaja! El otro puede ser muy convincente en ciertas oportunidades.
      La oscuridad está ahí, latente, esperando la oportunidad, no hay que dársela!
      Beso gigante!

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  4. Querido Etienne, me gusto tu relato, yo disfruto de los momentos de soledad porque son voluntarios, los busco y siento que me renuevo.
    La soledad impuesta es la que duele, pero esta en cada uno salir de ella.
    Gracias por visitar uno de mis blog, lo valoro mucho.
    Que tengas un hermoso y feliz fin de semana.
    Besitos y todo mi cariño

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    1. Mathilde, hay momentos en que la soledad es buena compañera, aunque hay que estar muy sólido de cabeza para no tomar el camino más oscuro; por eso pienso igual que vos, los momentos elegidos son más provechosos que los impuestos.
      Besos para vos!!

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  5. Cuando los filósofos nos venden eso de "conócete a ti mismo", siempre pienso eso: ¿y qué ocurre si no me gusto?. Hay espejos en los que no quiero mirarme, por si acaso.

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    1. Beau, eso de conócete a ti mismo, a mi me suena a stand de feria barrial, a charla para vender curso de autosuperación y más allá de que guste o no el resultado, no es algo que me desvele demasiado. Es porque estoy pensando en otra cosa más que en resolverme.
      Abrazo!

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  6. Imagino que, después de algo semejante, habrás cambiado de espejo, ¿no?

    Saludos,
    J.

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    1. José, si te tengo que ser sincero, me gustan los espejos, me desafían, los cuestiono, me retan, los pongo a prueba. A fin de cuentas, como decía por ahí, no es el resultado lo que más me interesa.
      Abrazo!

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