domingo, 26 de mayo de 2024
Prefiero el postre del final
martes, 14 de mayo de 2024
Saquemos una foto
Podés estar saltando, gritando fuerte, brindando con tus amigos, riendo a carcajadas; tal vez nadando en aquel tanque, pasándola bien, pescando en un lago del sur, creando arte, trabajando a destajo. Pudiste estar haciendo cualquiera de esas cosas y lo seguís haciendo en el trozo de papel que muestra la imagen que hoy tengo frente a mis ojos.
Podés estar simplemente mirando el lente de mi cámara para quedar impreso para siempre. Y eso te transporta, inmutable y raudo, del pasado que te albergó a este presente lejano en que te recuerdo.
En su naturaleza de evocar en quietud insoslayable la fotografía crea movimiento, imagina aromas, supone sonidos, piensa cosas nuevas, dice otras palabras. En ese poder de inmovilizar tu gesto, de aquietar la tormenta que se agitaba en nosotros, transporta el escenario, recrea e incluso mejora nuestra evidente impericia para sobrellevar ese momento.
Hoy los archivos son digitales y ya el álbum es una carpeta en la computadora; a mí me gusta el cartón ajado del sobre papel, los negativos envueltos en gris celofán esperando servir para una copia futura, la elección fundamental del acabado mate o brillante que definía el tenor del contenido del rollo. Son parte fundamental del recuerdo.
Una fotografía cualquiera es un puente al pasado, otorgándole inobjetable realidad, es un recordatorio de implacable precisión, es un baúl de recuerdos donde reposan las imágenes que nuestra memoria creyó haber olvidado.